Mujeres y hombres. Venus y Marte. Dos mundos contrapuestos que, al final, siempre están interconectados. Una uróloga y una matrona que, sin haber coincidido antes, logran encontrar la conexión en sus caminos.

 

Cristina Gutiérrez: Sara, cuéntame un poquito tu día a día aquí en la Clínica.

Sara Izquierdo: Trabajo en la 2ª, en el Área de Partos, como matrona. Generalmente, hago guardias de 24 horas, así que siempre estoy dispuesta, con la puerta abierta a lo que pueda venir de Urgencias, que suelen ser las madres que se ponen de parto o que rompen bolsa.

 

CG: ¿Y sueles estar tú sola en las guardias o con alguna otra matrona?

SI: Entre semana siempre hemos estado dos. Y desde hace poquito también los fines de semana y festivos.

 

CG: ¡Ah, pues muy bien! Estáis acompañadas las 24 horas.

SI: Sí, porque estar en una guardia sola es un poco durillo. Hay una persona siempre 24 horas, otra matrona hace 14 y la noche está localizada. Mi labor principal es recibir a las madres que vienen de parto y podemos estar con ellas desde media hora hasta las 24 horas.

CG: Claro, y puedes hacer todo el seguimiento.

SI: Eso es. Por las mañanas solemos tener la prueba de monitores. Desde la semana 39 hasta el parto, les hacemos semanalmente esta prueba para ver el bienestar del feto y si hubiera contracciones. Esto nos ayuda a ir conociendo a las madres y no es de repente el día del parto que vienen y: “Hola, soy Sara y voy a estar aquí contigo en este día tan especial”.

 

CG: Ya os conocen un poco, ya os tienen confianza.

SI: Sí. Y eso en otros sitios, por ejemplo, es diferente. Pero aquí en la Clínica esa parte está muy bien.

 

CG: ¿Y tenéis también contacto con los residentes y con los adjuntos? ¿Hacéis equipo entre todos?

SI: Sí, sí, también. Si todo va bien, es la matrona la que lleva el parto. Pero cada mujer tiene su ginecólogo responsable, que está pendiente de la madre durante todo el proceso. Y los residentes también, el día que les toca una guardia o la planta, están con nosotras. Lo bueno de ser un servicio pequeño es que es como una familia, conoces a todo el mundo.

 

Sara le enseña a Cristina los balones que se utilizan durante la dilatación para ayudar a las madres en el proceso.

SI: Y tu día a día, Cristina, ¿cómo es?

CG: Pues depende un poco. Yo soy adjunta de primer año, así que estoy empezando a acostumbrarme a tener responsabilidad propia. Tengo tres días de quirófano y dos días de consulta. A primera hora pasamos planta con los pacientes que están ingresados y luego voy a consulta. Cuando finaliza, volvemos a dedicarnos a los pacientes ingresados. Los días de quirófano depende un poco de qué cirugías haya programadas y si hay algo de urgencias. Si tienes el día de guardia, también tienes que asumir esas urgencias.

 

SI: ¿Y también hacéis guardias de 24 horas?

CG: Sí, pero localizadas. Solemos estar un adjunto y un residente. Yo estoy empezando a acostumbrarme a estar sola en las guardias, en las urgencias y a manejar todo. Pero bueno, somos un equipo pequeño, con lo cual también es un ambiente superfamiliar. En mi caso, en cualquier momento puedo preguntarle a los adjuntos, colaboradores o consultores más mayores; eso es lo bueno, que hay mucha confianza y predisposición a ayudarnos.

 

SI: ¿Hiciste aquí la residencia?

CG: Sí, hice cinco años y luego decidí continuar formándome aquí, porque había estado muy contenta y creo que puedo seguir aprendiendo con los compañeros. ¿Tú también te quedarás?

SI: Sí, sí, sí. Como para decir lo contrario, ¿no? Sí, yo llevo cinco o seis años ya en la Clínica. Hice Enfermería en la Universidad de Navarra. Empecé la carrera porque quería ser matrona desde un principio.

 

CG: ¿Lo tenías claro desde el principio?

SI: Bueno, cuando eres tan joven no sabes muy bien hacia dónde quieres ir. La tía de una amiga, que era matrona, me dijo: “vente a la consulta, que te voy a enseñar”. Y me encantó. Así que busqué cómo podía ser matrona y me contaron que primero había que hacer el grado de Enfermería y luego la especialidad. El mismo año que terminé la carrera me presenté al examen EIR. La verdad es que no pude prepararlo muy bien y, como no quería perder otro año, busqué en qué país podía hacer el grado de matrona y me fui a Hungría.

Cristina le muestra a Sara el funcionamiento del equipo de litotricia.

CG: ¡Qué buena experiencia!

SI: Sí, muy enriquecedora. Allí hice dos años de especialidad y no me arrepiento para nada, porque había estudiado en Pamplona, soy de Pamplona… Así que salir dos años de la burbuja me vino muy bien. Al volver trabajé en el Servicio Público unos años y luego ya me llamaron de la Clínica.

 

CG: Pues está bien que hayas tenido la oportunidad de formarte también en el extranjero.

SI: Sí, aunque al principio da rabia cuando suspendes el examen.

 

CG: Es que es difícil, ¿verdad?

SI: Sí. Cuando me presenté yo, creo que estábamos como 4.000 personas para 300 o 400 plazas.

CG: Creo que tenemos el mismo sentimiento, porque con el MIR también es parecido. Esa sensación es dura, la verdad, pero luego es muy gratificante saber que has hecho lo que te gusta. Pero bueno, tampoco pensaba que vendría aquí a Pamplona; fue algo totalmente inesperado, pero ahora estoy muy contenta.

 

SI: ¿No eres de Pamplona?

CG: No, soy de Barcelona y vine aquí a hacer la residencia. La verdad es que al principio eso me asustaba: la idea de venir a Pamplona, una ciudad pequeña… Pero luego muy bien.

 

SI: ¿Y no conocías de antes la Clínica?

CG: No, pero ahora estoy muy contenta. Me gusta mucho, sobre todo, la forma en la que se trabaja. Durante la residencia hicimos varias rotaciones externas; yo estuve en Alemania. Ahora acabo de volver de estar dos semanas en Viena para ver otros hospitales y otras maneras de trabajar. Y la verdad es que me he vuelto supercontenta de qué bien se trabaja aquí y qué bien se hacen las cosas y qué bien se trata al paciente. Porque es bastante diferente en otros sitios.

 

SI: Sí, es verdad, sí.

CG: Bueno, Sara, ha sido un placer coincidir este rato contigo. Cuando quieras te vienes a la 6ª, a Urología, que ahora ya lo conoces.

 

SI: Lo mismo digo: eres bienvenida por el Área de Partos. Muchas gracias por este ratito.

Entrevista al Alimón Sara Izquierdo y Cristina Gutierrez

Texto:
María Marcos Graziati
Fotografía:
Manuel Castells

Este artículo ha sido publicado por la Clínica Universidad de Navarra en la revista Noticias.cun.