Los alumnos de tercero de la Facultad de Medicina de la Universidad de Navarra han tenido la oportunidad este curso de intercambiar las aulas por un aprendizaje práctico tanto en la sede de la Clínica en Pamplona como en la de Madrid. Se trata de un rotatorio único en España en el que los alumnos se han formado en distintas especialidades médicas y en el que han podido aplicar los conocimientos adquiridos durante los dos primeros cursos. Cuarenta de ellos han completado el curso en Madrid, mientras que el resto lo ha hecho en Pamplona. La decana de la Facultad, la Dra. Marta Ferrer, afirma que la experiencia ha sido positiva y que se encuentra satisfecha con los resultados obtenidos.

Trayectoria profesional

  • Licenciada en Medicina y Cirugía por la Universidad de Zaragoza y doctora por la Facultad de Medicina de la Universidad de Navarra.
  • Especialista en Alergología.
  • Scholar del Harvard Macy Institute, de la Facultad de Medicina de la Universidad de Harvard.

¿Qué balance hace del primer año de rotaciones en las dos sedes de la Clínica de los alumnos de tercero?
El balance es muy positivo. Es cierto que realmente ha conllevado un esfuerzo para todos porque ha supuesto un aumento del número de alumnos en los departamentos, pero el resultado ha sido satisfactorio. Los alumnos han estado desde el primer día de clase hasta el último en el hospital, y eso es algo que tenemos que celebrar. Estamos contentos con los resultados obtenidos. 

¿Cómo ha sido el día a día de los estudiantes?
Todas las mañanas han acudido al hospital y han realizado distintas tareas. Los alumnos tienen que pasar por seis especialidades que se consideran imprescindibles: Atención Primaria/Urgencias/Radiología, Ginecología, especialidades médicas, Psiquiatría, Pediatría y especialidades. De esta forma, adquieren conocimientos y experiencia en diferentes áreas y pueden poner en práctica lo aprendido durante los dos primeros años de carrera. Por otro lado, dos tardes a la semana las dedicamos a resolver estudios de caso en torno a grandes síndromes que están relacionados con las especialidades por las que han rotado. 

Despedida de los alumnos de 3º de Medicina que han hecho su rotación en la sede de Madrid de la Clínica.

Organizar todo esto conllevará una gran logística…
Efectivamente. Los profesores han tenido que poner ese esfuerzo durante la rotación del alumno, aunque afortunadamente con el empeño de todos hemos realizado un gran trabajo de coordinación. También hemos puesto en marcha una serie de metodologías docentes para lograr que el alumno adquiriera los conocimientos necesarios. A partir de ahí, hemos pedido a nuestros docentes y a los propios alumnos que cualquier punto de mejora fuera trasladado. Ya hemos recibido esas sugerencias, que vamos a valorar y a aplicar el año que viene, pero el feedback tanto de médicos como de estudiantes de momento es positivo. 

Los cambios vienen motivados por el nuevo plan de estudios. ¿Qué novedades se están produciendo en este sentido?
Uno de los cambios más importantes y notorios conlleva que los alumnos de tercero no reciban clases teóricas o de lección magistral en todo el curso. Por eso digo que supone un gran esfuerzo también a nivel de cambio de mentalidad. Lo más positivo es el contacto que tienen con el día a día de un hospital. Sé que lo están aprovechando porque las preguntas que formulan denotan que han adquirido un razonamiento clínico sorprendente para un alumno de tercer año.

En la sede de Madrid
Alumnos de 3º de Medicina

Un alumno ayudando al Dr. Ignacio Leal, especialista en Angiología y Cirugía vascular, durante un procedimiento.

La formación práctica para alumnos incluye el manejo de ecógrafos y la interpretación de imágenes.

Los alumnos de la Facultad de Medicina disponen de simuladores para la práctica de cirugías laparoscópicas.

¿Hay cambios en la forma de evaluar a los estudiantes?
Hemos buscado estandarizar con una plantilla la forma práctica de evaluar las habilidades clínicas que los alumnos adquieren. Los médicos observan cómo los alumnos hacen tareas rutinarias como redactar una historia clínica, realizar el procedimiento para obtener un consentimiento informado o cualquier tipo de habilidad clínica. Tras esa observación, se cumplimenta una rúbrica de cada competencia denominada Tarea Evaluable del Estudiante y, posteriormente, se comenta con el alumno y se acuerdan unos objetivos y metas de aprendizaje. Se puede decir que se realiza un seguimiento para observar el progreso que el alumno lleva a cabo. Asimismo, se le añaden comentarios en tutorías individualizadas y se evalúa el grado de supervisión que necesita para desarrollar una competencia determinada. 

¿Qué aporta a los estudiantes el hecho de que la rotación sea también en Madrid?
En la sede de Madrid no hay residentes por lo que los especialistas estaban también ilusionados con impartir docencia y ofrecer formación. Más allá de eso, la atención ha sido muy personalizada y han tenido la oportunidad de trabajar en grupos pequeños como en Pamplona. Por último, creo que vivir un año en Madrid puede resultar también una experiencia muy enriquecedora.  

Texto:
Alfonso Muerza
Fotografía:
Manuel Castells

Este artículo ha sido publicado por la Clínica Universidad de Navarra en la revista Noticias.cun.