Entre un 10-17 % de la población mundial sufre acúfenos. Se trata de una sensación o síntoma por el que se percibe, en los oídos o en la cabeza, un sonido que no existe en el entorno y que se caracteriza por un pitido, silbido o zumbido. Aunque no a todo el mundo le molestan, este problema puede afectar de manera significativa a la vida diaria de las personas, llegando a causar estrés, ansiedad, trastornos de sueño e, incluso, depresión.

En esta entrevista, la Dra. Teresa Heitzmann, especialista en Otorrinolaringología de la Clínica Universidad de Navarra, explica qué son los acúfenos, cuáles son sus causas y efectos y qué tratamientos existen actualmente. 

¿Qué son los acúfenos?
Hoy sabemos que es una alteración de la plasticidad del sistema nervioso central (vía auditiva) ante una falta o disminución del estímulo sonoro. Las neuronas de la vía auditiva se sincronizan de una forma distinta y esa manera alternativa es el acúfeno.

¿Existen diferentes tipos?
Están los originados por una falta o disminución del estímulo sonoro, que son los llamados propiamente acúfenos. Pueden ser permanentes o no y pueden aparecer solos o acompañando a otros síntomas: hipoacusia (pérdida auditiva), vértigo, taponamiento ótico e hiperacusia (disminución de la tolerancia a los ruidos exteriores fuertes que no suelen ser molestos para la población general).

Otros pueden estar originados por estimulación del sistema somatosensorial que lleva los estímulos de presión (anestesia dentaria, latigazo cervical, por ejemplo). Suelen ser acúfenos más agudos y cambiantes de tonalidad e intensidad durante el día.  

De todas formas, no todo lo que oímos en los oídos o en la cabeza es un acúfeno. Se pueden oír sonidos corporales como el ritmo del corazón, la respiración o los sonidos musculares, que suelen ser pulsátiles y se llaman somatosonidos. 

“La solución es poner a la vía auditiva en situación de ignorarlo. Lo que se ignora, no existe”
Dra. Teresa Heitzmann

Especialista en Otorrinolaringología

¿Cuáles son las principales causas?
Cualquier causa que disminuya el estímulo sonoro: tapones de cerumen; infecciones del oído externo y medio, como otitis; las hipoacusias, sean por problemas de oído medio o interno; tumores benignos del nervio auditivo; y también privaciones bruscas de algunos fármacos (benzodiacepinas) que deben ser dejados de forma lenta y progresiva. 

¿Qué circunstancias podrían favorecer su aparición?
La exposición a ruido fuerte (trauma acústico) es la causa más frecuente. También las situaciones de silencio, por la falta de estímulo sonoro, propician su percepción. Asimismo, la existencia de hipoacusia puede facilitar su presencia, ya que hay una disminución del estímulo sonoro. Las situaciones de estrés y de alteración del sueño pueden hacerlo perceptible, porque activan estructuras vinculadas a la vía auditiva, que se encargan de seleccionar las señales que llegan al cerebro y darles significado, alterando el procesamiento de esa señal (acúfeno) como si fuera un estímulo importante.

El tratamiento
Terapia de habituación (TRT)

¿Cuánto duran y cómo pueden afectar a la calidad de vida del que los sufre?
Pueden durar desde segundos a minutos, pero también pueden ser permanentes. Alteran la calidad de vida sólo cuando se perciben como amenazas, ya que esa percepción activa anómalamente estructuras vinculadas a la vía auditiva (fundamentalmente el sistema límbico) que potencian el acúfeno hacia el cerebro generando un reflejo condicionado que lo retroalimenta. Esto es un proceso reversible. Se puede normalizar el procesamiento del acúfeno dejándolo a nivel subconsciente (donde se quedan la gran mayoría de los estímulos que recogen las vías sensoriales). 

Su presencia no suele indicar la existencia de una enfermedad. En ocasiones puede ser un síntoma más de una enfermedad del oído, pero no la causa.

¿Qué tipo de tratamientos se suelen aplicar?
Hay muchos tratamientos, pero en la actualidad ningún fármaco ha demostrado su efectividad y tampoco tiene tratamiento quirúrgico.

El que se ha demostrado más efectivo (en torno al 80 % de resultados positivos) es el TRT (Tinnitus Retraining Therapy) o terapia de habituación. Su objetivo es la habituación. Habituar es ignorar, no aguantar. Pero para ignorar algo tiene que dejar de ser importante para quien lo oye. 

¿Pueden desaparecer sin más?
Efectivamente, pueden desaparecer, como sucede en multitud de casos. Sólo entre 1-5 % de la población lo refieren como un problema y, en esos casos, hay una solución: poner a la vía auditiva en situación de ignorar el acúfeno. Lo que se ignora, no existe.

Texto:
María Marcos Graziati
Infografía:
Fundamentium
Fotografía:
José Juan Rico

Este artículo ha sido publicado por la Clínica Universidad de Navarra en la revista Noticias.cun.