El CAR-T Cilta-cel ha mostrado excelentes resultados en pacientes con mieloma múltiple que habían recaído de su enfermedad después de las primeras líneas de tratamiento y que, además, eran refractarios a lenalidomida. Son los resultados de un ensayo clínico publicado en la revista The New England Journal of Medicine, la más importante del mundo en medicina clínica, y que ha liderado el Dr. Jesús San Miguel, director de Medicina Clínica y Traslacional de la Universidad de Navarra y especialista del Área de Cáncer Hematológico del Cancer Center Clínica Universidad de Navarra. 

“El mieloma es probablemente el cáncer en el que más progreso ha habido en la última década ya que, a la aprobación de más de una docena de fármacos, se le ha añadido esta nueva terapia celular”
Dr. Jesús San Miguel

Director médico de la Clínica Universidad de Navarra

Se trata de la decimosegunda publicación firmada por el Dr. San Miguel en The New England Journal of Medicine, siendo el especialista español con mayor número de publicaciones en esta revista. 

La efectividad del Cilta-cel 

El estudio, multicéntrico y de carácter internacional, ha contado con una muestra de más de 400 pacientes que ya habían recibido entre una y tres líneas de tratamiento y que habían mostrado resistencia ante la lenalidomida. Los pacientes fueron divididos en dos grupos de tal forma que uno de ellos fue tratado con Cilta-cel, mientras que el resto recibió combinaciones triples de tratamientos convencionales. Los resultados obtenidos a los 12 meses de inicio del tratamiento mostraron que la supervivencia libre de progresión —la medida de tiempo hasta tener una recaída— estaba en el 76% en los pacientes tratados con CAR-T frente al 48% de los que recibieron el estándar de tratamiento. 

“Lo habitual en un paciente resistente a la lenalidomida es tener una recaída precoz en pocos meses. Por eso, es necesario contar con nuevos tratamientos”, asegura el Dr. San Miguel. Este especialista explica que “el Cilta-cel es una terapia celular que forma parte de la inmunoterapia y que ha demostrado ser muy eficaz en estadios finales de la enfermedad, pasando la supervivencia libre de progresión de tres meses a tres años aproximadamente”. 

En las habitaciones del Hospital de Día de la Clínica los pacientes reciben tratamientos que requieren un control sin necesidad de ingreso.

El Cilta-cel es un CAR-T, por lo que se trata de una terapia en la que se han modificado los linfocitos del paciente en el laboratorio para que detecten el tumor y puedan combatirlos una vez infundidas de nuevo en el paciente. Según el Dr. San Miguel, “el mieloma es probablemente el cáncer en el que más progreso ha habido en la última década ya que, a la aprobación de más de una docena de fármacos para combatir la enfermedad, se le ha añadido esta nueva terapia celular”. 

Sin embargo, puesto que su uso se limita a fases avanzadas de la enfermedad, el objetivo sería utilizarlo en etapas más precoces: “Puesto que conocíamos el efecto positivo del Cilta-cel en fases terminales, esta investigación recoge su uso en recaídas precoces de mal pronóstico y en las resistentes a la lenalidomida. El siguiente paso sería proponer un ensayo para aplicarlo en el nuevo diagnóstico. Si tan bueno ha sido en estadios tardíos, queremos demostrar que puede ser muy bueno en fases anteriores”, afirma el Dr. San Miguel.  

Texto:
Alfonso Muerza
Fotografía:
Jesús Caso

Este artículo ha sido publicado por la Clínica Universidad de Navarra en la revista Noticias.cun.