En 2020 oíamos el término COVID por primera vez y prácticamente tres años después se han desarrollado más de seis vacunas, fármacos antivirales o anticuerpos específicos para combatir esta enfermedad. Una situación histórica que ha demostrado cómo la inversión en investigación y sanidad es la mejor herramienta para conseguir resultados en la atención sanitaria.

Pasados los momentos más críticos de la pandemia, es momento de analizar qué ocurrió, qué se ha hecho mal para aprender y aquello que está bien para continuar o mejorarlo. “Uno de los aspectos más palpables ha sido ver que si inviertes en investigación, consigues herramientas y resultados en la atención. Pasamos de no haber oído la palabra COVID a tener más de seis vacunas, fármacos antivirales, anticuerpos monoclonales, etc. en 2-3 años”, señaló el Dr. José Luis Del Pozo, director del Servicio de Enfermedades Infecciosas y Microbiología de la Clínica, durante la jornada ‘Qué hemos aprendido de la pandemia’.

“Si uno invierte en investigación, obtiene resultados en salud palpables, claros y evidentes. Ahora tenemos que ver si vamos a ser capaces de hacer lo mismo con otras enfermedades y bajo el punto de vista de la salud global”
Dr. José Luis Del Pozo

Director del Servicio de Enfermedades Infecciosas y Microbiología de la Clínica

Una mesa redonda organizada por la Clínica Universidad de Navarra en su sede de Madrid en la que participaron, junto al especialista, Margarita del Val, inmunóloga del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC); Joan Carles March, médico y profesor de la Escuela de Andalucía de Salud Pública; Verónica Casado, especialista en Medicina de Familia y exconsejera de Salud de la Junta de Castilla y León; e Ignacio López-Goñi, catedrático en Microbiología de la Universidad de Navarra.

La salud, un concepto global

Mientras vamos afrontando una etapa en la que el COVID parece va a integrarse en los procesos estacionales víricos, los expertos también coinciden en apuntar que habrá próximas pandemias. Por ello, es imprescindible contemplar la salud de forma global, integrando la salud humana, la salud animal y el medioambiente, mantener el apoyo económico y social a la sanidad, y seguir impulsando los procesos aprendidos para hacerlas frente de manera eficaz.

¿Qué hemos aprendido de la pandemia?

“El COVID ha procedido de un virus animal y tenemos que estar preparados para las próximas amenazas ya sean de fuentes víricas, agentes remergentes o resistencias a antibióticos. La investigación puede dar respuesta a las preguntas que surgen en la asistencia clínica. Cada uno somos expertos en nuestros campos y tenemos que beneficiarnos mucho  más de lo que podemos ofrecernos”, reconoció Margarita Del Val, experta del CSIC.

“No hay que olvidar el papel tan importante de la sociedad. Es inteligente, nos ha pedido explicaciones, ha aceptado incluso errores. La sociedad ha respondido y es algo que también va a quedarnos para el futuro”
Dra.Margarita Del Val

inmunóloga del Consejo Superior de Investigaciones Científicas

Precisamente, el trabajo grupal y en equipos multidisciplinares, la cooperación tanto internacional como entre la sanidad público-privada que se llevó a cabo para afrontar la pandemia han sido una de las principales enseñanzas que se pusieron en relieve. Así como la optimización de los procesos y criterios que sirvan de base a la hora de planificar nuevos modelos de asistencia y poder agilizar y eliminar burocracias.

La pandemia obligó tanto a la comunidad científica como a las esferas políticas y públicas a actuar en tiempo real ante algo desconocido, por ello coinciden en la necesidad de evaluar los procedimientos y decisiones tomadas. 

Texto:
María Domínguez

Este artículo ha sido publicado por la Clínica Universidad de Navarra en la revista Noticias.cun.