“En ocasiones, las personas que tenemos Enfermedad de Parkinson tratamos de disimular e intentamos que no se nos note el temblor. Pero es un sufrimiento que no conlleva a nada y hace que te vayas olvidando de los pequeños placeres, de cosas pequeñas pero muy importantes. Y esto es lo que ganas con el HIFU: ganas en seguridad, en desparpajo… cosas que te das cuentas después”. Esta es la reflexión de Joseba Murua un año después de ser intervenido en la Clínica.  Una experiencia compartida también por Alberto Olarte. “La decisión de someterme a esta intervención fue después de muchos años sufriendo, fue hace dos años y me ha cambiado la vida. He tenido la suerte de hacerlo con 61 años, cuando llevaba ya unos 20 años con este problema porque a pesar de tenerlo desde la adolescencia, a partir de los 40, no sé por qué, se empezó a disparar el temblor, sobre todo en las manos y la cabeza. Por eso, para mí ha sido una maravilla”.

EL DATO

200

Más de 200 pacientes han sido tratados con esta técnica de ultrasonidos focalizados de alta intensidad.

Ambos son parte de los más de 200 pacientes que han sido tratados con HIFU, ultrasonidos focalizados de alta intensidad, en la Clínica Universidad de Navarra desde que se comenzara a realizar esta técnica a principios de 2019. Un tratamiento que ha conseguido una reducción de un 85% del temblor en los primeros 150 pacientes tratados, sobre los que se ha realizado ya un seguimiento a 6 meses.

“Hemos analizado los resultados a 6 meses y vemos que la media de mejoría es del 85%, y de ellos, un porcentaje elevado, en torno al 30%, han conseguido una desaparición del temblor”, explica la Dra. Mari Cruz Rodríguez Oroz, directora del Departamento de Neurología de la Clínica Universidad de Navarra. “Esta mejoría, además, les otorga una mejora clara en su calidad de vida”.

EL DATO

85%

El seguimiento a 6 meses de los pacientes tratados con HIFU confirma una mejoría del 85% en el temblor.

Un procedimiento no invasivo que ha mostrado mínimos efectos secundarios y la misma eficacia y seguridad en pacientes de edad avanzada, es decir, que la edad no es un factor de exclusión. “La cirugía de estimulación cerebral no se puede hacer en personas mayores de 65 o 70 años, sin embargo, con HIFU el 32% de los pacientes con enfermedad de Parkinson que hemos tratado tenían más de 75 años. Y hemos visto que, tanto en términos de beneficio como de efectos secundarios, los resultados son iguales que en pacientes más jóvenes”, detalla.

De hecho, la seguridad y eficacia de esta técnica se ha visto en todas las variables clínicas y demográficas, consiguiendo “el mismo grado de eficacia independientemente de los años que lleve con la enfermedad, su gravedad, la edad o la presencia de factores de riesgo vascular”. 

Efectos secundarios

Hasta el momento, se ha podido analizar la evolución durante los primeros 6 meses de los primeros 150 pacientes. Una muestra en la que además de la eficacia para eliminar el temblor se ha evaluado la aparición de efectos secundarios. 

EL DATO

32%

El 32% de los pacientes con enfermedad de Parkinson que hemos tratado con HIFU tenían más de 75 años.

“Al realizar el tratamiento, se genera un pequeño edema alrededor de la zona tratada que provoca, con frecuencia, efectos secundarios leves y transitorios en el primer mes. El edema puede producir hormigueos o un poco de inestabilidad, que van desapareciendo conforme el edema ve reabsorbiéndose y a los 6 meses son muy pocos quienes los describen”, reconoce el Dr. Jorge Guridi, director de Neurocirugía de la Clínica. 

Actualmente, el equipo médico de Neurología y Neurocirugía continúan investigando el seguimiento al año de la intervención para comprobar los efectos a más largo plazo, aunque los datos preliminares muestran un efecto sostenido.

bombilla

Avances en HIFU. Aplicación en el subtálamo

La reducción del temblor en los pacientes con temblor esencial o enfermedad de Parkinson ha sido el principal foco en el uso del HIFU, por lo que su aplicación se ha centrado en el tálamo, zona del cerebro donde se trata el temblor de cualquier naturaleza. Sin embargo, la Clínica ha comenzado a extender su objetivo también al subtálamo.

“El núcleo clave en los problemas de la Enfermedad de Parkinson es el núcleo subtalámico, no el tálamo, ya que su disfunción es responsable no solo del temblor sino también de la rigidez y la torpeza de esta enfermedad. Hasta ahora, para tratar solo el temblor en los pacientes en que este es el principal problema nos dirigíamos al tálamo, pero en los pacientes que además de temblor presentan torpeza y rigidez importantes, hemos empezado a aplicar los ultrasonidos en el subtálamo para mejorar todos los signos motores de la enfermedad”, concluye la Dra. Mari Cruz Rodríguez Oroz. En los primeros pacientes los resultados están mostrando una mejoría en los tres síntomas, pero todavía es una investigación preliminar.

Texto:
María Domínguez
Fotografía:
Manuel Castells

Más información: canal de Youtube de CUN Healthy Forum

Este artículo ha sido publicado por la Clínica Universidad de Navarra en la revista Noticias.cun.