La detección precoz y la concienciación son dos objetivos primordiales para los médicos cuando hablamos del glaucoma, y es ahí donde los especialistas de la Clínica Universidad de Navarra han puesto el foco. 

El abordaje de esta enfermedad ha ido evolucionando, avanzando en el diagnóstico y el tratamiento y planteando nuevos desafíos a futuro. Una visión que recogen los Dres. Javier Moreno Montañés, Miguel Naveiras y Miriam de la Puente, que simbolizan la trayectoria del glaucoma en el Departamento de Oftalmología de la Clínica.

El Dr. Moreno hace hincapié en abordar en consulta todos los factores de riesgo de cada paciente.

¿Por qué la detección precoz es una prioridad?
M.P.: La importancia de la detección precoz del glaucoma radica en que el daño producido por la enfermedad es irreversible, además de asintomático en sus primeras fases. Los síntomas por esta dolencia solo son detectables por parte del paciente en las etapas más avanzadas; sin embargo, en la consulta podemos detectar su presencia antes de que los síntomas aparezcan.

¿Y la población está concienciada de ello?
M.N.: Habitualmente, los pacientes, especialmente si han tenido afectados en su entorno, sí son conscientes de la necesidad de tratarse de manera crónica. De lo que no suelen ser conscientes es de que no “se cura” con una intervención. Al contrario, es un problema de por vida que requiere diversas intervenciones a lo largo del tiempo para poder enlentecer la progresión de la enfermedad.

Su componente hereditario fomenta su conocimiento en los entornos de quien lo padece, pero, ¿cuáles son los factores de riesgo?
J.M.: El glaucoma tiene un componente hereditario, sobre todo si hay familiares de primer grado afectados, lo cual no significa que todos vayan a heredarlo. Pero hay otros factores como la diabetes, la dispersión pigmentaria o el proceso de pseudoexfoliación. Por eso, cuando un paciente viene a la consulta, no solo revisamos la presión alta, sino cuántos factores de riesgo tiene, porque cuantos más tenga, más posibilidades hay de que el glaucoma aparezca o progrese.

Glaucoma ocular

¿Cómo ha cambiado el abordaje del glaucoma?
M.P.: Hay una tendencia a un diagnóstico y tratamiento cada vez más precoz.

M.N.: Así es, la mejora de la tecnología nos ha permitido adelantarnos al inicio del daño permanente en el campo visual. En el diagnóstico, aunque la campimetría computerizada sigue siendo el “patrón oro” para el seguimiento, la tomografía de coherencia óptica se ha demostrado como la mejor herramienta para el diagnóstico precoz. Aunque esto hace que el seguimiento se haya convertido en un extenso estudio con diversos aparatos.

Además, se ha avanzado en la tolerancia del ojo a los fármacos sin conservantes de años de uso y una auténtica explosión de desarrollos en los diversos equipos terapéuticos como dispositivos MIGS de cirugía de mínima incisión.

Actualmente, ¿cómo es el tratamiento?
J.M.: Una vez detectado el glaucoma, hay que establecer en qué fase de evolución se encuentra. Si es inicial, lo primero que hacemos es ofrecer un tratamiento tópico mediante gotas. Existen varios principios activos que se pueden utilizar y combinar entre sí en función de cada caso. También existe la posibilidad de hacer una técnica de láser, pero no funciona igual en todos los glaucomas. Si con ello no es posible su control, existe un tratamiento quirúrgico que busca quitar el factor de riesgo más importante bajando la tensión ocular.

Los Dres. Miriam de la Puente y Miguel Naveiras inciden en la importancia de una detección precoz.

M.N.: En definitiva, el objetivo es controlar la presión intraocular, ya sea con fármacos, láser o cirugía. Las intervenciones siempre se hacen escalando la potencia hipotensora de menos a más agresividad.  En muchas ocasiones, el fin de la cirugía es reducir la cantidad de fármacos que usa el paciente para mantener la presión en niveles adecuados. Sin embargo, no curan la enfermedad, son herramientas que ayudan a controlarla.

Sin esa curación, ¿qué retos quedan por delante?
J.M.: Destacaría, sobre todo, concienciar sobre la importancia de la prevención. Estamos trabajando junto al Departamento de Medicina Preventiva y Salud Pública de la Universidad de Navarra para detectar los factores de riesgo más importantes de esta enfermedad y así poder prevenirla. A través del estudio SUN hemos visto la importancia de dejar el tabaco, de hacer una buena dieta en verduras, disminuir exceso de carbohidratos, aumentar las vitaminas antioxidantes, etc. Muchos de estos factores hacen que la enfermedad se retrase o se desarrolle más lentamente. Una buena medicina supone siempre adelantarse a la enfermedad y prevenirla, especialmente para prevenirla en los familiares de los pacientes glaucomatosos.

M.P.: Existen, además, diferentes retos, especialmente para dar alternativas a los pacientes que ahora no encuentran una respuesta eficaz. Por un lado, está el tratamiento de glaucomas refractarios al tratamiento convencional y, por otro, el diagnóstico y tratamiento de aquellos casos en los que el glaucoma se asocia a otras patologías.

Texto:
María Domínguez
Fotografía:
Manuel Castells
Infografía:
Mikel Rodríguez

Este artículo ha sido publicado por la Clínica Universidad de Navarra en la revista Noticias.cun.