Manuel Sáenz de Viteri: Hacéis rotaciones, ¿verdad?

Sara Deza: Sí, desde hace unos años estamos rotando por departamentos clínicos. Yo empecé con Medicina Interna, luego he rotado por Endocrino y ahora estoy en Nefrología.

 

MS: ¿Y cuánto duran esas rotaciones?

SD: Alrededor de un mes. También rotamos por otras secciones del laboratorio de Bioquímica, que lo recorremos entero. Además, tenemos rotaciones por el laboratorio de Hematología, por el de Inmunología… Incluso vamos al Cima, al laboratorio de Genética.

 

MS: Y en las rotaciones clínicas, ¿estáis pasando consulta con los médicos? Es que no me imagino a alguien de Bioquímica en un departamento clínico…

SD: Sí, sobre todo es el tema de las consultas, de ver la analítica desde el otro lado y no quedarnos con las cifras y las historias que vemos nosotros, sino ver al paciente. Así vemos otro tipo de pruebas, lo que hacéis con el paciente y cómo interpretáis vosotros los resultados.

 

MS: ¿Y es más fácil conjuntar la parte clínica o asistencial con investigación en el laboratorio de Bioquímica? Porque igual mis residentes quieren hacer la tesis o investigación, pero les cuesta más por el volumen de pacientes que tienen. Y ahí igual es error mío pensar esto por ver que tenéis al alcance todas las máquinas y los laboratorios…

 

SD: No sé si más fácil, pero es verdad que desde el inicio se nos plantea la posibilidad de hacer la tesis. Hasta ahora, de los residentes que he conocido, todos hemos empezado a hacerla. No sé si es por tener la disponibilidad de las muestras, de las técnicas o por más tiempo; pero se nos da mucha facilidad a la hora de poder hacer investigación, publicaciones y la tesis.

 

MS: Guardias hacéis, ¿no?

SD: Sí. Durante la semana estamos localizados y el fin de semana venimos por las mañanas a validar las analíticas de UCI, de las plantas y las urgencias que vayan surgiendo. Y el resto del día volvemos a estar localizados.

 

MS: ¿Y cuántas guardias hacéis al mes?

SD: Solemos hacer por semanas completas. Como entre semana es localizada, tampoco tenemos por qué estar un día cada uno, así que solemos hacer de lunes a domingo.

 

MS: ¿Y os llaman mucho cuando estáis localizados?

SD: Bueno, depende. Hay muchas veces que nos llaman por cuestiones que se puedan resolver en el laboratorio, pero siempre puede surgir alguna duda de cómo hacer una petición o si una prueba necesita ayunas…

 

MS: ¿Y tenéis rotaciones externas por otros hospitales?

SD: Sí, también. Yo he rotado en Santiago de Compostela, en la sección de metabolopatías, para ver equipos que aquí no tenemos disponibles. También he rotado en Salamanca, en un Servicio de Farmacia, para ver monitorización de fármacos.

 

SD: ¿Y cuál es la función, exactamente, de un tutor de residentes?

MS: Muchos te dirán que somos los que resolvemos los problemas del departamento. Las funciones empiezan desde el proceso de selección de residentes. Ahora cambió, porque ya no hacemos entrevistas, pero sí intentamos dar a conocer el departamento teniendo actualizada la información en la web, explicando qué nos hace diferentes de otros hospitales o por qué es atractivo para un residente venir aquí. También coordinamos las guías docentes.

“Los tutores también trabajamos con los adjuntos para que vean que la formación es parte de su labor como médico en un hospital académico”
Dr. Manuel Sáenz de Viteri

Especialista del Departamento de Oftalmología

El laboratorio recoge y analiza las muestras de los pacientes para ayudar en su diagnóstico.

“Las rotaciones clínicas nos permiten integrar nuestros conocimientos con los de los médicos y plantear mejoras en común para optimizar la atención a los pacientes”
Sara Deza

R4 de Bioquímica Clínica

MS: Tenemos un residente por año y son cuatro años. Siempre tiene que haber uno rotando con alguien y para cubrir otras necesidades del departamento. Por ejemplo, salen muchos procedimientos y tiene que haber un residente que esté disponible para hacerlos, lo mismo que las urgencias. Ese plan de rotaciones es una de las principales funciones como tutor. También somos una especie de referencia o guía para los residentes y, al empezar cada año, cada rotación —o al terminarla—, te cuentan cómo se ven, qué objetivos tienen, qué dificultades… Por otro lado, tienes a los adjuntos, que también te dicen cómo va todo con los residentes. Intentamos que haya un equilibrio y que todo el mundo esté contento. Creo que ayuda el haber pasado por eso hace no mucho, porque te pones más en el lugar del residente y les inspiras más confianza. Acudan antes a ti, te cuenten sus problemas… Y me parece que eso está muy bien.

 

SD: ¿Hay alguna cosa específica del departamento que tengas que gestionar?

MS: Cada departamento tiene sus peculiaridades. Oftalmología, al ser una especialidad médico quirúrgica, tiene una parte muy práctica. En la consulta es más fácil que los residentes vayan aprendiendo, porque el paciente no ve raro que le haga preguntas o le explore. Pero tenemos la parte de quirófano y, claro, el paciente no se espera que sea un residente el que le vaya a operar. Ese aprendizaje, donde también el margen de error es menor, es algo que como tutor tienes que trabajar. Y pasa lo mismo con los adjuntos. A algunos les cuesta menos que a otros dejar operar a un residente. Así que también tienes que trabajar con ellos para que vean que es parte de su labor como médico en un hospital académico.

 

SD: O sea, que la labor del tutor, realmente, es continua.

MS: Sí, es durante todo el día.

 

MS: Y tú ¿qué me dirías que hace tu tutor?

SD: Pues yo creo que un poco es lo mismo. Al principio del año nos reunimos y planteamos las distintas rotaciones, si hay algún proyecto de investigación o coordinamos la parte docente. Las guardias, por ejemplo, solemos ponerlas entre nosotras y en esa parte interviene menos. Pero en el día a día sí que está siempre y recurrimos a ella con bastante frecuencia.

 

MS: ¿Y tú qué prefieres? ¿Que el tutor esté muy encima de los residentes? ¿O crees que es mejor que se mantenga siempre disponible si hay algún problema, pero que sean los propios residentes los que en el día a día vayan organizándose y gestionando?

SD: Yo creo que tiene que estar a la hora de organizar rotaciones o estar pendiente de que solicitemos las cosas. Pero tampoco veo necesario que te esté marcando diariamente una pauta. Al final, cada uno sabemos lo que tenemos que hacer dentro de nuestra rotación o dentro del año en el que estemos. Entonces, pues eso, un poquito de libertad, pero estando ahí para cualquier consulta.

MS: ¿Y las entrevistas que tenéis con los tutores? Porque a veces, como tutor, me pasa que cuando vienen ellos a buscarme por un problema específico, hablamos muy suelto y, en cambio, cuando llega el momento de la entrevista, el que sea con un guion tan estructurado, no facilita la fluidez de la conversación. Igual es que me fijo demasiado en el guion…

 

MS: ¿Tu tutora hace lo mismo o es más una charla distendida?

SD: Yo creo que seguimos un poco el guion, pero sí que solemos tener charlas más distendidas. Ella nos pregunta siempre qué tal vamos, cómo hemos visto la rotación, el año o el momento en el que estemos. Al final, una pregunta lleva a la otra y la conversación va surgiendo de una manera muy fluida.

 

MS: ¿Y qué clases dais?

SD: Damos la parte práctica de las asignaturas en la carrera de Farmacia y en Biología. Unas las damos en octubre y otras en enero.

MS: La verdad es que he aprendido mucho. Me gustó el recorrido que hicimos por las distintas máquinas del laboratorio. Las había visto siempre de lejos y, además, creo que es una especialidad muy distinta a lo que vemos como médicos. Y como tutor me ha venido muy bien tener una opinión de cómo os gusta que seamos y qué esperáis de nosotros.

SD: Me alegro. Yo creo que está bien también que conozcáis nuestro trabajo y entendáis cómo es el funcionamiento de un laboratorio.

Conversación entre residente y tutor

Texto:
María Marcos Graziati
Fotografía:
Manuel Castells

Este artículo ha sido publicado por la Clínica Universidad de Navarra en la revista Noticias.cun.