Cristina y Alberto llevan tiempo trabajando juntos. Enfermería e informática son dos mundos que en la Clínica están hiperconectados por el bien de los pacientes. Ella analiza necesidades. Él las convierte en realidades informáticas que facilitan y mejoran el trabajo. Ella es la ojeadora, la que conoce el paño y la que inventa soluciones. Él las transforma en tecnología operativa. Ella levanta las liebres y él hace magia. En más de una ocasión, Cristina encabeza los mails al Departamento de Sistemas Informáticos con un “Queridos Reyes Magos…”.  Él convierte los procesos de la Clínica en herramientas informáticas amables y, gracias a eso, ella tiene más margen, más tiempo y más capacidad para centrar todo su potencial enfermero en cada paciente.

 

Alberto Cid. ¿Cómo es el día a día de una supervisora del Área Quirúrgica en la sede de Madrid de la Clínica?

Cristina Criado. Mi agenda laboral se centra en gestionar los recursos humanos y materiales para que el Área Quirúrgica funcione adecuadamente. De la mano de la Dirección de Enfermería, organizo un equipo de 80 profesionales, entre enfermeras y auxiliares, para que la cobertura de personal de cada día vaya sobre ruedas. También me encargo de organizar el material necesario para el desarrollo de las cirugías de cada jornada.

 

C.C. ¿A qué te dedicas tú?

A.C. Mi día empieza revisando los correos electrónicos para evaluar y priorizar todas las peticiones que nos llegan de los diferentes departamentos. Después, nos reunimos con el equipo de Desarrollo para ir convirtiendo en realidad esas peticiones. Por ejemplo: queremos desarrollar una tarjeta digital de implante para los pacientes. Desde que nos llega la petición hasta que se pone en marcha, hay mucho trabajo. Además, dedico parte de la jornada a resolver incidencias y a evaluar cómo avanzan los proyectos que hemos ido poniendo en marcha.

 

C.C. Para Enfermería es fundamental vuestro trabajo. Nos ayudáis muchísimo en la digitalización de los procesos de quirófano manteniendo la seguridad del paciente y la eficiencia.

A.C. Y para nosotros es esencial la sinergia y el entendimiento, porque entre vosotras y nosotros estamos mejorando la atención a los pacientes avanzando en tecnología, sin perder nada de algo esencial en la Clínica: la calidad en el trato con los pacientes.

 

A.C. ¿A ti te da la vida para seguir viendo pacientes?

C.C. No. Pero todo lo que hago por coordinar los recursos humanos y materiales tiene como único objetivo al paciente. Mi desempeño tiene que ver con la seguridad de que el paciente se merece los mejores profesionales, los mejores materiales, las mejores asistencias y las mejores decisiones para una práctica clínica excelente. La forma de tratar al paciente en la Clínica, junto con los nuevos retos apasionantes, la calidad del protocolo de seguridad y calidad, la ratio de enfermeras y la complejidad quirúrgica son algunas de las cuestiones que más me llaman la atención de mi trabajo aquí.

“Mis ilusiones profesionales son los nuevos retos del hospital y el protagonismo de la transformación digital”
Alberto Cid

Responsable de gestores de la demanda de Sistemas de Información

La digitalización de los procesos de quirófano mantienen la seguridad del paciente y la eficiencia.

“Trabajar con informáticos accesibles que nos comprenden y nos sonríen es un aliciente para seguir creciendo”
Cristina Criado

Supervisora del Área Quirúrgica de la Clínica en Madrid

La sinergia y el entendimiento entre los profesionales de la Clínica ayuda a mejorar la atención a los pacientes.

C.C. ¿Cuáles son tus ilusiones profesionales?

A.C. Los nuevos retos del hospital y el protagonismo de la transformación digital, que ha crecido sustancialmente después de la pandemia. Tenemos procesos en desarrollo que son muy interesantes. Yo quería ser informático desde pequeñito, y esto para mí es un parque de atracciones. Además, se trabaja en un clima especial. Aquí el trato con los pacientes y con los compañeros es diferente: nos saludamos por los pasillos, hay un gran afán de colaboración, nos volcamos unos con otros para desarrollar proyectos innovadores…

C.C. Yo eso también lo quiero destacar. Todos los servicios son facilitadores. Hay un ambiente muy atractivo de respeto y de preocupación de unos por otros. Estamos viviendo esa época dulce de cuando se abre un hospital y empiezas con mucha ilusión. Para que eso no muera y se mantenga la actitud, creo que es fundamental que seamos capaces de seguir cuidando siempre a las personas, y que la cantidad nunca supere a la calidad.

 

C.C. ¿La Clínica tiene madera para convertirse en un hospital referente de la digitalización?

A.C. Sí. Es una apuesta firme. Tenemos muchos proyectos en marcha que se impulsan desde la Dirección que van en esa línea.

 

A.C. En Enfermería, ¿somos centro de referencia?

C.C. Las evaluaciones anuales de personal están siendo un avance claro en ese camino. Además, es muy significativa la apuesta de la Clínica por la formación y la investigación de sus enfermeras, dos aspectos que son pilares básicos para nuestro desarrollo profesional. Mi gran ilusión como supervisora es que avancemos en estos procesos que tenemos entre manos, como la automatización de los circuitos de quirófano, la trazabilidad o la geolocalización de pacientes, que van destinados a ahorrar tiempo y a reducir al máximo la carga administrativa de nuestras agendas.

 

A.C. En realidad, más que ir al alimón, somos un tándem.

C.C. Gracias por vuestra paciencia. Trabajar con informáticos accesibles que nos comprenden y nos sonríen es un aliciente para seguir creciendo.

A.C. Ese es el espíritu: el de seguir avanzando siempre. Los Reyes Magos no pueden defraudar…

Texto:
Álvaro Sánchez León
Fotografía:
Pilar Martín

Este artículo ha sido publicado por la Clínica Universidad de Navarra en la revista Noticias.cun.