El joven investigador y profesor de la Universidad de Navarra, Carlos Huesa, se encuentra desde octubre del año pasado realizando una estancia postdoctoral de investigación en el Massachusetts General Hospital. Después de finalizar su doctorado en Pamplona, solicitó una beca para continuar su investigación en Harvard, donde trabaja en un proyecto relacionado con terapias de radioembolización para tratar el cáncer de hígado. 

Además, el profesor Huesa ha sido recientemente galardonado con la distinción ‘Best-In-Physics’, premio que concede la Asociación Americana de Físicos en Medicina (AAPM) a los cinco mejores ‘abstracts’ presentados en el área de terapia, de entre un total de varios cientos, por lo que en julio presentará en Houston un trabajo relacionado con su investigación en el evento anual de esta organización.

¿Cómo surgió la oportunidad de realizar el postdoctorado en Harvard? 
Mis directores de tesis, los Dres. Javier Burguete y Diego Azcona, me animaron a realizar una estancia postdoctoral, ya que este tipo de proyectos suponen un impulso para la carrera profesional y académica. Coincidimos en que una de las mejores opciones era el grupo de Física Médica de Harvard, porque estaban llevando a cabo un proyecto liderado por un radiofísico español que estaba en línea con nuestro trabajo. Contacté con ellos enviando mi currículum e hicimos una serie de entrevistas. También me pidieron cartas de recomendación. Todo salió bien y tuve la enorme suerte de que me dieran esta oportunidad. Estoy muy agradecido.

¿En qué consiste el proyecto de investigación en el que está trabajando actualmente?
Mi actual proyecto está centrado en las terapias de radioembolización para cáncer de hígado. Estos tratamientos consisten en inyectar microesferas radioactivas por la arteria hepática con un objetivo doble: Primero, embolizar la vasculatura del tumor; y segundo, emitir radiación para eliminarlo. Actualmente estamos desarrollando un modelo predictivo que sea capaz de simular este tipo de tratamientos para analizar distintos escenarios clínicos. Por ejemplo, el impacto de utilizar distintas microesferas, la posición del catéter o la captación tumoral. 

¿Siempre ha estado interesado por la investigación?
Diría que sí. Estudié Ingeniería Biomédica en la Universidad de Málaga y posteriormente realicé un máster en Matemáticas. La Universidad de Navarra me dio la oportunidad de continuar formándome y hacer el doctorado. Eso me permitió confirmar lo mucho que me gusta la investigación. Además, la confianza que me transmitieron mis directores y la estancia de siete meses que hice en el Netherlands Cancer Institute de Ámsterdam fue muy importante para mí. He de decir que tanto la Universidad de Navarra como la Facultad de Ciencias me han apoyado mucho durante esta etapa. 

Carlos Huesa investigando en la Facultad de Ciencias de la Universidad de Navarra (foto superior) y en su despacho del Massachusetts General Hospital (foto inferior).

¿Qué pueden llegar a aportar desde su trabajo a los tratamientos médicos y clínicos?
Nuestro objetivo es intentar aportar a los médicos la información más precisa posible para que tomen la mejor decisión en lo referente al tratamiento. Se podría decir que nuestra investigación está un paso detrás del paciente porque no tratamos con ellos directamente. Para realizar nuestro trabajo buscamos generar modelos computacionales que sepan predecir qué va a ocurrir. 

¿Qué supone para usted recibir el premio ‘Best in Physics’?
A nivel personal, supone una alegría inmensa y un sentimiento de agradecimiento a todas las personas que me rodean y apoyan cada día. Sinceramente, todavía lo estoy asimilando. Para nada contaba con ello. Llegué aquí con la idea de intentar dar lo mejor de mí. No pensaba, ni pienso en otra cosa. Este premio implica que la investigación que estoy realizando va por buen camino y me sirve de motivación para seguir así con humildad y trabajo. Pero esto no es solo mérito mío. En particular, me gustaría destacar a otro español, Alejandro Bertolet, que es el investigador senior de este proyecto. Es mi jefe más directo y desde el primer momento ha confiado en mí. Creo que es muy importante trabajar en un ambiente cercano y tengo la enorme suerte de hacerlo. 

¿Cómo es su día a día en Boston?
Llevamos una vida bastante normal. Vivo con mi mujer, a 20 minutos en tren del centro de la ciudad. Después de desayunar, cojo un tren en torno a las ocho y media de la mañana para acudir al hospital, puesto que ahí está mi oficina. Suelo salir a correr por lo menos tres veces por semana y aprovechamos los fines de semana para desconectar y hacer alguna excursión. El invierno ha sido duro, pero ahora, con el buen tiempo, también solemos aprovechar para pasear por las tardes junto al río Charles.

¿Cuáles son sus planes de futuro?
Quiero aprovechar al máximo esta experiencia en Harvard. Mi objetivo es aprender lo máximo posible. Además, teniendo en cuenta que la investigación que estoy realizando aquí está muy relacionada con la que desarrollamos en el grupo de Física Médica y Biofísica, en un futuro creo que tendremos la oportunidad de seguir realizando investigación de calidad, aprovechando el entorno que tenemos con la Facultad de Ciencias, la Clínica y el Cima. Digamos que quiero aprovechar toda mi estancia aquí para luego poder aportar lo aprendido a la Universidad de Navarra.

bombilla

Investigar en equipo en Radioterapia

Imagen de TAC de los pulmones con la planificación del tratamiento con protones.

Los profesionales de la Clínica Universidad de Navarra trabajan dedicados a la asistencia, docencia e investigación. Esa misma filosofía se comparte en el Servicio de Radiofísica y Protección Radiológica, cuyos especialistas colaboran estrechamente con investigadores de la Facultad de Ciencias dentro del Grupo de Investigación en Física Médica y Biofísica. “La implementación de los tratamientos de protonterapia o las técnicas nuevas de radioterapia con fotones han despertado la necesidad de desarrollar investigaciones conjuntas con el objetivo de beneficiar al paciente”, asegura el Dr. Diego Azcona, especialista del Servicio de Radiofísica. Este Servicio está compuesto por especialistas, físicos de formación. El Dr. Azcona afirma que desarrollan “líneas de investigación relacionadas con la radioterapia, la imagen médica y la protección radiológica”. Este enfoque investigador conforma, además, la mentalidad para enfocar problemas del día a día. De esta forma, los especialistas e investigadores trabajan conjuntamente para proporcionar a los médicos la información más fiable posible y que así puedan determinar los tratamientos más ade- cuados para cada paciente.

Texto:
Alfonso Muerza
Fotografía:
Manuel Castells

Este artículo ha sido publicado por la Clínica Universidad de Navarra en la revista Noticias.cun.