Medicina y Arquitectura, dos vocaciones con fuste. Anatomía Patológica versus obras y decoración. La célula y el edificio. Plano detalle, entre microscopios y maquinaria de última generación. A dos bandas, pero con la misma banda sonora.

 

Carmen Ferrer-Bonsoms: ¿Qué hace un anatomopatólogo?

Julián Sanz: Hay quien piensa que somos un laboratorio, pero nada más lejos de la realidad. En este departamento nos dedicamos a hacer diagnósticos clínicos. Sí, hasta aquí llegan las muestras de tejidos de los pacientes y las analizamos al microscopio, pero nuestro cometido es realizar el informe de Anatomía Patológica que verifica un diagnóstico integrado. Calibramos pruebas radiológicas, clínicas, estudios histológicos, mutaciones moleculares, etc. y ofrecemos un veredicto básico en torno a las diferentes patologías que requieren nuestros servicios.

 

C F-B: ¿Sois los más básicos de la Clínica?

JS: Más que básicos, somos los más transversales. Analizamos linfomas, tumores cerebrales, gastritis, endoscopias… Debemos saber de todas las especialidades y conocer bien las diferentes clasificaciones patológicas, que están en constante evolución.

 

C F-B: ¿De qué departamentos os llegan más muestras para analizar?

JS: Salvo de Psiquiatría, Traumatología e Interna, casi de todos, especialmente de Urología, Ginecología y Oncología. Todo lo que tiene que ver con diagnóstico básico y biomarcadores pasa por nuestro departamento.

 

C F-B: Supongo que se trata de un trabajo que exige estar a la última tecnológicamente hablando.

JS: También. Ahora, en casi todos los congresos de la especialidad a los que vamos se habla de la Inteligencia Artificial. El avance es prodigioso.

 

C F-B: Pero siempre hará falta el ojo clínico del médico para hacer el diagnóstico más acertado.

JS: Sí. Los médicos siempre seremos necesarios. Lo interesante es que el progreso tecnológico esté a nuestro servicio, y no al revés.

 

C F-B: ¿Por qué elegiste Anatomía Patológica?

JS: Soy la tercera generación de patólogos en mi familia. En mi elección, pesó la tradición. Mi abuelo y mi padre fueron los jefes del Servicio de Anatomía Patológica en el Hospital Clínico San Carlos, de Madrid. Allí, mi padre fue mi jefe, y eso fue difícil de gestionar, porque tuve que hacerme valer el doble para que quedara claro que no estaba allí por inercia genealógica.

 

C F-B: ¿Y por qué desembarcaste en la Clínica?

JS: Me ofrecieron un proyecto profesional que era un reto para mí. Siempre he ejercido en la pública, pero me estaba estancando. Era consciente de que aquí se estaba fraguando un hospital donde se querían hacer las cosas de la mejor manera posible, buscando la excelencia.

 

C F-B: ¿Cómo es un día tipo en tu agenda?

JS: Suelo entrar a las 07.30. Varios días a la semana tenemos comité. Después respondo a correos profesionales: casos clínicos, peticiones de estudios moleculares… Para mí, contestar lo antes posible es sinónimo de calidad. Antes de las 10.00 tenemos listo el balance de pruebas adicionales y nos reunimos brevemente todos los del departamento para evaluar seguimientos e incidencias. Y nos pasamos el resto del día estudiando pruebas y verificando diagnósticos.

 

C F-B: ¿Cuántos casos ves en un día?

JS: Entre 20 y 30. Al año, analizamos miles de biopsias. Nuestra gran obsesión es no equivocarnos nunca ante tantos diagnósticos.

 

C F-B: Pregunta metafórica. Si la Clínica fuera una célula, ¿qué ves en el microscopio?

JS: En la célula de la Clínica veo una genética muy buena de querer trabajar muy bien, siempre en beneficio de los pacientes. He visto aquí un altísimo compromiso con la medicina y la profesionalidad. Veo una alta eficiencia y eficacia por parte de todos los profesionales, y un clima general de respeto y buen trato entre nosotros. Esta ilusión por hacer las cosas bien me atrae mucho.

 

J.S. ¿Sabes que antes de elegir Medicina me planteé estudiar Arquitectura?

JS: ¿Sí? Es curioso, me lo han dicho varios médicos…

Carmen le explica al Dr. Sanz cómo se están gestionando las obras de ampliación.

J.S: ¿A qué te dedicas tú, Carmen?

C F-B: Soy arquitecto y llevo todas las obras, las reformas y la decoración de la Clínica en la sede de Madrid. Este año se nos junta todo, porque estamos inmersos en una obra grande, con la ampliación de la tercera planta de hospitalización y de las consultas. Además, seguimos adelante con las reformas típicas que siempre surgen en un hospital, que es un organismo vivo. Crecemos, y eso nos obliga a adaptarnos, a cambiar y a mejorar constantemente. De lo general, a lo particular, tratamos de cuidar todos los detalles materiales, para que los pacientes se encuentren todo muy cuidado, limpio y ordenado.

 

JS: Hay gente que se pregunta por qué estamos de obras si abrimos hace poco más de cinco años…

C F-B: Sí. A mí también me lo preguntan. Hace más de cinco años, la Clínica abrió con lo mínimo. Después, como hemos crecido tanto en tan poco tiempo, ha habido que emprender reformas, modificaciones y ampliaciones que, en su momento, quedaron pendientes. En estos años hemos puesto en marcha un quirófano híbrido nuevo, un paritorio más que exigía la creciente demanda, salas de curas, más consultas y despachos… Mi obsesión es crear espacios profesionales en los que apetezca venir a trabajar cada día, con ese ambiente que queremos potenciar en la Clínica de cuidar las cosas pequeñas y ejercer nuestras profesiones lo mejor posible.

 

JS: ¿Perderemos luz natural, que es un distintivo claro del edificio de la Clínica en Madrid?

C F-B: La luz seguirá siendo un distintivo claro después de las obras, aunque, por ejemplo, se perderá un poco en las salas de esperas y devolveremos esa luz natural al paciente en las consultas.

 

JS: En materia de decoración, ¿cuál es tu estilo?

C F-B: Me gusta un estilo moderno, pero cálido. No me interesa el minimalismo frío. Las maderas son más cálidas que los metales, y esas cosas las agradece el paciente. Nuestro reto es buscar el equilibrio entre materiales económicos, sostenibles, buenos y cálidos, y espacios cómodos, elegantes y funcionales para pacientes y profesionales.

 

JS: ¿El grafiti XXL se queda?

C F-B: ¡El grafiti de Fernando Pagola es una seña de identidad de la Clínica en Madrid! Además, es un guiño a Pamplona. Somos un hospital con dos sedes. Allí hay un grafiti similar al lado de la cafetería, pero a pequeña escala. Me hace mucha gracia la picardía de Pagola de llegar a Madrid a lo grande, con un grafiti que va desde la planta -3 hasta la +2 con mucho protagonismo por todo el vestíbulo principal. El grafiti nos une.

 

JS: ¿La idea es ir cambiando la decoración con el paso del tiempo?

C F-B: La decoración de la Clínica tiene un estilo clásico que no necesita cambios radicales. Por eso, desde el principio se ha invertido en buenos materiales que perduran: granitos, que son piedras naturales que no pasan de moda; maderas claras, que también aguantan el paso del tiempo…

 

JS: ¿Eres consciente de que tú también tienes mucho que ver en la calidad percibida de los pacientes que vienen a la Clínica?

C F-B: Cuando entré para dedicarme a la decoración, me pareció un reto muy bonito trabajar para que los pacientes se sientan muy bien acogidos en un espacio agradable, y hacerlo en un segundo plano, sin trato directo con ellos, de manera oculta. A todos nos pasa: un hospital nos da más seguridad cuando te miman con los detalles, también materiales. En el subconsciente del paciente, nuestro trabajo tiene una influencia.

 

JS: ¿Cómo es tu día a día?

C F-B: Últimamente, casi todo pivota en torno a los miércoles, que son los días de la reunión de obras. Repasamos y visitamos toda la obra civil, y de ahí salen muchas de las cuestiones que nos ocupan el resto de la semana.

 

JS: En el ámbito de las reformas permanentes, es increíble la capacidad que tenemos de sacar espacio de donde parecía imposible…

C F-B: [Risas] Sí, a veces nos dedicamos a convertir los espacios en un tetris de los que sacar el máximo rendimiento. Hemos encajado consultas para enfermería, salas de curas y salas de reuniones en donde parecía imposible…

 

JS: Ser madre de familia numerosa entrena bastante para eso…

C F-B: [Risas] ¡Bastante! Convivir con seis hijos en una casa de tres dormitorios agudiza el ingenio.

 

JS: Mi pregunta metafórica, también: ¿Cómo ves la Clínica desde la grúa más externa de las obras?

C F-B: La veo como un espacio con muchísimo potencial. Dentro, puede que cada cual piense que está sacando adelante su parcela. Desde fuera, se observa cómo el trabajo de cada uno está en armonía. Desde aquí arriba se ve claramente que todos, dentro de la Clínica, vamos a lo mismo y en la misma dirección hacia la excelencia. Creo que esa imagen nos tiene que llenar de ilusión para seguir avanzando.

En el laboratorio de Anatomía Patológica, el Dr. Sanz le muestra a Carmen qué instrumentos utilizan.

Texto:
Álvaro Sánchez León
Fotografía:
Pilar Martín

Este artículo ha sido publicado por la Clínica Universidad de Navarra en la revista Noticias.cun.