El cáncer sigue siendo una de las principales causas de morbimortalidad —tasa de muertes por enfermedad en una población y en un tiempo determinados— del mundo. Según la Sociedad Española de Oncología Médica (SEOM), “las estimaciones a nivel mundial indican que el número de casos nuevos aumentará hasta los 30,2 millones en 2040”. 

En España, el cáncer es también una de las principales causas de muerte. Entre varones, el cáncer de próstata es el más prevalente. Los últimos datos de las sociedades científicas competentes destacan que en 2020 se diagnosticaron 260.000 casos nuevos de cáncer de próstata, muy por encima de los otros cánceres más habituales entre la población masculina: el de vejiga urinaria (150.000) y el de colon (126.000).

En cifras

30,2

millones de casos nuevos de cáncer de próstata se estima que habrá en 2040.

70%

de los pacientes hoy en día tienen un diagnóstico en etapas tempranas de la enfermedad.

Ante este contexto, el estudio publicado en The Journal of Urology por los profesionales del Cancer Center Clínica Universidad de Navarra es una noticia muy esperanzadora: el 85% de los pacientes con un cáncer de próstata tratados con electroporación irreversible han controlado el tumor tratado y, de ellos, el 100% conserva la capacidad de continencia urinaria y el 91,8%, la potencia sexual previa a la intervención. La electroporación irreversible es una técnica no térmica de ablación de tejidos que permite la destrucción celular por medio de una serie de pulsos eléctricos cortos y de alto voltaje.

Estas son algunas de las conclusiones del artículo en torno a la primera serie prospectiva de pacientes de un hospital español con resultados de terapia focal avalada por una revista de impacto. Sus datos confirman la eficacia y la seguridad de esta tecnología para hacer frente al tumor más frecuente entre varones, según la SEOM. 

El artículo analiza la patología de hombres tratados entre 2014 y 2021, cuya suma conforma “la cohorte prospectiva publicada con el seguimiento más prolongado hasta la fecha con esta tecnología”, como subraya el Dr. Bernardino Miñana, coordinador del Área de Cáncer de Próstata del Cancer Center Clínica Universidad de Navarra y autor principal del estudio. 

El Dr. Bernardino Miñana durante una cirugía de próstata realizada con el robot Da Vinci en los quirófanos de la sede madrileña de la Clínica.

La terapia focal de próstata está indicada en pacientes con tumores de bajo riesgo o intermedio, con lesión visible en la resonancia y que no desean tratamientos radicales. Como destaca el Dr. Miñana, su aplicación “exige una selección rigurosa de los pacientes que podrían beneficiarse de este tratamiento. Por eso es obligatoria la caracterización del cáncer mediante la realización de resonancia magnética y biopsias transperineales empleando sistemas de fusión”. 

El artículo concluye también que “existe una proporción de pacientes que presenta un riesgo de desarrollar nuevos tumores en las zonas no tratadas, lo cual obliga a realizar seguimientos prolongados” para su detección precoz. 

Según el Dr. Miñana, “esta experiencia, junto al resto de tratamientos que llevamos a cabo en el Centro de la Próstata de la Clínica Universidad de Navarra, nos consolida en la vanguardia del tratamiento mínimamente invasivo del cáncer de próstata a nivel nacional y europeo”. El Centro de Próstata de la Clínica Universidad de Navarra —integrado en el Cancer Center Clínica Universidad de Navarra— ha sido el primero en España en ofrecer todo el arsenal diagnóstico y terapéutico para el manejo de la patología benigna y maligna de la próstata.

Texto:
Álvaro Sánchez León

Este artículo ha sido publicado por la Clínica Universidad de Navarra en la revista Noticias.cun.