En un hospital como la Clínica Universidad de Navarra existen sinergias que favorecen un equilibrio y un constante flujo de trabajo entre departamentos. Isabel y Leticia colaboran desde hace tiempo en la sede de Madrid, pero nunca se habían visto en persona. Ahora tienen la oportunidad de ponerse cara y de conocer en profundidad la labor de cada una en su día a día y en el cuidado de los pacientes.

Isabel García: ¡Qué alegría conocerte en persona, Leticia! Siempre nos relacionamos por correo electrónico… Cuéntame un poco de tu trabajo.

Leticia Soria: Yo soy radiofísica, mi área es la de Imagen y Protección Radiológica, pero parte de mis compañeros se dedican a Radioterapia. En mi área damos asistencia a Medicina Nuclear y Radiología, hacemos controles de calidad a los equipos para que estén en perfecto estado y que la dosis de radiación que reciba el paciente sea la menor posible, pero logrando que la imagen sea diagnóstica. En Protección Radiológica cuidamos del personal, vigilamos que la dosis que está recibiendo sea también la mínima posible. Además, intentamos hacer muchas formaciones. La parte de Radioterapia es también muy importante, pues llegamos donde no llegan los doctores. Ellos ven al paciente y, por supuesto, lo diagnostican y deciden el tratamiento, pero lo diseñamos y verificamos nosotros. Realmente es un trabajo muy bonito.

 

IG: En realidad, nuestros trabajos se parecen: los dos pasan algo desapercibidos, pero nuestro centro es el paciente. Nosotras somos servicios de base de Medicina Preventiva y yo soy del Área de Limpieza y Ropa. Lo bonito de esta Clínica es que cuenta con un equipo de personal interno especializado. El personal de limpieza compagina el cariño al paciente y la dedicación con un trabajo que requiere una formación específica. No es limpiar una casa, sino que necesitan tener nociones de desinfección y saber cómo se controlan los residuos contaminados radiológicamente.

En cuanto al Servicio de Ropa… ¿Por qué a un paciente de una clínica no se le va a cuidar como en su casa o en un hotel? Aquí intentamos que, hasta una sábana o las mantitas que ponemos a los bebés, sean cosas bonitas, que a la gente le dé gusto estar en la Clínica.

A vosotros nos une el control de aislamientos, para que los pacientes no tengan contaminaciones cruzadas. Hay habitaciones en las que no podemos entrar hasta que no nos digáis vosotras.

 

IG: ¿Qué hacéis en esas habitaciones?

LS: Ahí ha habido un paciente al que se le ha dado un tratamiento de terapia metabólica, un isótopo radiactivo. Cuando su cuerpo lo elimina puede contaminar zonas de la habitación. Si es algo como el mando de la tele, me puedo llevar, pero si es el suelo, ¿qué hacemos? Dejar el tiempo necesario para que la radiactividad decaiga y desaparezca. Ahí es cuando os decimos “queda clausurada”. La idea es que sea radiológicamente seguro para el siguiente paciente y también para vosotras, que no tenéis porqué exponeros a radiactividad.

 

IG: Pues os lo agradecemos muchísimo… ¡Qué interesante! Tenéis que dar una clase a las de limpieza, que también reciben formación específica de todas estas cosas y luego acaban aprendiendo muchísimo.

 

IG: ¿Y qué contacto podéis llegar a tener con el paciente como radiofísicos?

LS: Nosotros con los pacientes hablamos poco, pero nos lo tomamos muy en serio. En radioterapia el paciente te llega en forma de imagen de TAC, pero de tu habilidad para proteger unos órganos de riesgo depende la calidad de vida que va a tener. Creo que es muy importante no perder nunca esa sensibilidad. Puede parecer que no haces nada por el paciente, pero sí lo haces. Que tú dejes esos equipos súper ajustados y que trabajes con los doctores la dosis que puede recibir o no un paciente es muy importante. Quizá a veces la gente te dice: “no, tú no estás con el paciente”. Bueno, sí que estoy.

Isabel le muestra a Leticia el trabajo del Servicio de Ropa. 
Leticia le enseña a Isabel cómo trabajan en el área de Protección Radiológica. 

IG: De una manera oculta, que es la más importante a veces. Me haces pensar en las señoras de la limpieza, que pueden no ser un personal muy importante desde el punto de vista médico, pero al paciente siempre le relaja. Cuando entran las enfermeras o los médicos, aunque te den confianza, también dan respeto. En cambio, la señora de la limpieza puede ser alguien con quien compartir un momento en el que estás nervioso. Por eso intentamos formarlas para que sean oportunas. Y hay otro punto, de las personas de ropa, que me parece también interesante en el cuidado del paciente, que es el cuidado de la uniformidad del personal sanitario. Cuando tú vas a una clínica, ver a un médico bien vestido, con una bata bien planchada o a una enfermera que va elegante, siempre te ayuda.

 

LS: Yo cuando echo a lavar la bata los viernes y cojo la nueva, pienso: “¡esto es una maravilla!”. Os lo agradezco mucho. El aspecto es importante y hace mucho. Y lo que has dicho del personal de limpieza, de que sean agradables… Yo siempre pregunto a tus compañeras porque siempre tienen una palabra amable y te ayudan.

 

IG: Y se conocen toda la Clínica. En realidad, somos el personal que no tiene departamento. Nuestro departamento es toda la Clínica. Al igual que decoración, nos conocemos cada rincón. Oye, Leticia, ¿y tú cómo te organizas el día cuando llegas?

 

LS: Nuestros días cambian un montón. Cuando toca control de calidad, vas al equipo que toque; hay días que nos toca despacho, porque una vez que has medido en el equipo tienes que hacer números… Tenemos una organización, solo que no es diaria. Pero te voy a devolver la pregunta, porque vosotras sois un ejército y seguro que estáis súper organizadas. Así que, cuéntanos.

 

IG: En la parte de limpieza, por las mañanas, vamos a hospitalización y vemos el trabajo del día según la urgencia que hay de altas por los nuevos ingresos. El resto del personal limpia de madrugada la zona de consultas, despachos… O sea, que hay una serie de personas que nadie ve porque vienen de madrugada. La lavandería tiene un trabajo muy bonito. Toda la ropa de la Clínica tiene un chip, llega de la lavandería externa en un camión y se “lee” en unas cabinas para ver si ha entrado toda la que salió. Después se hace un control de calidad. La ropa viene planchada, pero se controla que esté en perfecto estado para cuando le llegue al paciente.

 

LS: La verdad es que es muy interesante. Ahora he tenido la oportunidad de preguntártelo, pero muchas veces piensas: “¿por qué de madrugada? ¿Cómo se organizan?”

 

IG: Bueno, Leticia, me ha encantado conocer tu trabajo. Todo lo que hacéis lo voy a valorar muchísimo. Me parece un trabajo muy bonito y, además, profesionalmente es impresionante.

 

LS: ¡Muchas gracias, Isabel! Sí, es muy satisfactorio. Es muy bonito poder ser físico y dedicarte así a los demás. Somos afortunados.

Entrevista con Leticia Soria e Isabel García

Texto:
María Marcos Graziati
Fotografía:
José Juan Rico

Este artículo ha sido publicado por la Clínica Universidad de Navarra en la revista Noticias.cun.